INICIÓ PROGRAMA DE ATENCIÓN PSICOSOCIAL Y EN SALUD A VÍCTIMAS DEL CONFLICTO PARA BENEFICIAR A 330 PERSONAS
Con compromiso y alcance territorial, avanza en Barrancabermeja el Programa de Atención Psicosocial y en Salud a Víctimas del Conflicto Armado, Papsivi, una estrategia nacional del Ministerio de Salud y Protección Social que, en articulación con la Alcaldía Distrital y la ESE Barrancabermeja, este año llega para brindar atención médica y acompañamiento psicosocial a 330 víctimas del conflicto armado.
Desde el pasado 27 de agosto comenzó la labor de identificar a las familias que este año serán acompañadas por el programa, un primer paso que abrió el camino para llegar ahora con los servicios de salud y apoyo psicosocial. Con esta etapa cumplida, el PAPSIVI entra en su fase operativa, que consiste en desplegar a su equipo de profesionales en territorio para brindar cercanía, cuidado y acompañamiento real a las víctimas del conflicto en el Distrito.
El equipo está conformado por cinco profesionales entre psicólogos y promotor psicosocial, además del personal médico de la ESE Barrancabermeja. Más allá de su formación, algunos de ellos también han vivido el conflicto, lo que les permite comprender con mayor sensibilidad a las víctimas y brindar un acompañamiento cercano, humano y real en cada proceso de atención.
“Ya culminamos la etapa de caracterización de la población y ahora iniciaremos una nueva fase: llevar directamente a las comunidades los servicios de salud y el acompañamiento psicosocial que este programa garantiza. Nuestro compromiso es claro: que cada persona víctima pueda acceder a un proceso de recuperación integral, en el que la salud y el bienestar emocional sean el camino para seguir adelante”, resaltó la gerente de la ESE Barrancabermeja, Sandra Vera Blandón.
Aunque el PAPSIVI no es un programa nuevo en el país, su presencia en Barrancabermeja representa un avance significativo en la garantía de derechos para las víctimas del conflicto. Con esta implementación, se busca seguir fortaleciendo la salud física y emocional de las personas, al tiempo que se aporta a la reconstrucción del tejido social y a la consolidación de un Distrito más humano y resiliente.